Hace 10 años que desapareció en el estado español el servicio militar obligatorio, eliminándose la obligatoriedad de realizar 9 meses de mili o de Prestación social Sustitutoria. Lejos, muy lejos, de ser el regalo de un gobierno comprensivo, fue el fruto de una campaña de desobediencia civil llevada a cabo por miles de personas a lo largo de casi 30 años, ya desde principios de los años 70. Debemos ser conscientes de que sin Insumisión la mili no habría dejado de existir.

Más información sobre Proyectos Alternativos y Cómo hacer Objeción Fiscal en el díptico adjunto.

Las políticas militaristas de los sucesivos gobiernos han facilitado prácticas políticas como que La I+D militar sea más de tres veces superior a la dedicada a la investigación sanitaria o que, de los créditos concedidos a la industria militar española en los últimos 15 años, sólo haya sido devuelto el 1% de un total de 14.205,7 M€. También es importante saber que el gasto militar por cada habitante del estado es de nada menos que 374 euros al año.

Las políticas militaristas de los sucesivos gobiernos han facilitado prácticas políticas como que La I+D militar sea más de tres veces superior a la dedicada a la investigación sanitaria o que, de los créditos concedidos a la industria militar española en los últimos 15 años, sólo haya sido devuelto el 1% de un total de 14.205,7 M€. También es importante saber que el gasto militar por cada habitante del estado es de nada menos que 374 euros al año.

En este estado de cosas la campaña de objeción fiscal al gasto militar propone, desde hace casi 30 años, que si no queremos la guerra ni deseamos plegarnos a una lógica militar de construir la sociedad debemos empezar por no financiarla. La campaña es, en este sentido, directa y contundente: implica deducir en la declaración de la renta la parte correspondiente al gasto militar.

Se trata de un gesto que es al mismo tiempo una acción de desobediencia civil, que no te llevará más de un rato efectuar y al que posiblemente nunca le hayas dado importancia. Tal vez porque nunca te hayas planteado que pasaría si miles y miles de personas le dijésemos alto y claro al estado que no queremos de ninguna manera financiar la industria militar ni el modelo de sociedad que defiende.

No debemos menospreciar la potencia de esta acción aparentemente simbólica: si los miles de personas que acudimos a las manifestaciones contra las guerras, en la lucha anarcosindicalista del día a día, en la defensa de postulados antimilitaristas, realizáramos este gesto, esta acción de desobediencia civil, estaríamos ante una campaña que podría tener similar repercusión (incluso más amplia) a la que acabó con una estructura tan aparentemente firme como la mili.

Infórmate, pregúntanos, rompe tu miedo, practica este placer desobediente que agradecerán las generaciones venideras. Y recuerda que no estas sol@: cada año miles de personas objetoras fiscales rompemos la norma y nos atrevemos a gritar NO A LA GUERRA, A NINGUNA GUERRA. Solas no podemos y no tiene sentido, juntas es más divertido y efectivo.

OF2001 CGT


Fuente: Secretaría de Acción Social CGT