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Salidas a la crisis: trabajar más y descansar menos (Diagonal)

 

Aluvión de declaraciones empresariales a favor de la austeridad.

La crisis ha provocado un curioso fenómeno: cada vez que un empresario presenta los beneficios de su compañía, las declaraciones van acompañadas de reflexiones sobre la situación económica. Como remate, el mismo consejo: hay que trabajar más.

Diego Sanz Paratcha (Redacción Diagonal)  - Viernes 25 de marzo de 2011. Número 146

Diagonal


"Ve a comer con un millonario que pertenezca a una liga prohibicionista y no verás nunca que haya suprimido los entremeses ni los cinco entrantes, ni siquiera el café. Pero habrá suprimido el oporto o el jerez, porque los pobres lo beben como los ricos. Sigue observando y verás que no suprime los cubiertos de plata, pero en cambio ha suprimido la carne porque a los pobres les gusta... ¡cuando pueden hincarle el diente! Luego verás que no ha abolido los jardines lujosos ni las mansiones suntuosas. ¿Por qué? Porque son cosas vedadas a los pobres. Pero presumirá de levantarse temprano, porque el sueño es un bien que está al alcance de todas las fortunas. Es prácticamente lo único que todo el mundo puede disfrutar. Pero nadie oyó decir que un filántropo renuncie a la gasolina, a su máquina de escribir o a sus criados. ¡Ni loco! Sólo se priva de las cosas simples y universales. Renunciará a la cerveza, a la carne o al sueño... porque esos placeres le recuerdan que no es más que un hombre." (El forajido Patrick Dallroy en La Taberna Errante, de G.K. Chesterton).

Desde su comienzo oficial con la caída de Lehman Brothers, la crisis ha propiciado toda una serie de consejos edificantes sobre el cambio de valores que facilite el regreso al crecimiento económico. Las declaraciones de los empresarios sobre el regreso a la cultura del esfuerzo y del sacrificio -como si las 700.000 casas anuales que se levantaban en la época de las vacas gordas hubieran crecido solas- se han intensificado según crecían las cifras del desempleo.

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El presidente del Grupo Eulen, David Álvarez, piensa que es indispensable "sacrificarse, trabajar más y vivir peor" para salir de la crisis.

La más reciente, de este mismo miércoles 23 de marzo, se le escuchó a Pablo Isla, el ejecutivo que sucederá a Amancio Ortega como máximo responsable de la textil Inditex. En la presentación de los resultados de la firma, Isla enunció su versión del ’cómo lo hice’: “El afán por superarse y por mejorar día a día”, afirmaba el gestor, estaban detrás del aumento de un 32% en el beneficio neto de la multinacional en 2010. Este afán de superación le supuso a Ortega un ingreso de 600 millones de euros por el reparto de dividendos.

El presidente del Grupo Eulen, David Álvarez fue una de las ausencias significativas en la lista de invitados a los encuentros de noviembre y de mañana sábado entre el Gobierno y los empresarios. El 17 de marzo nos instruía en unas declaraciones informales durante la semana de la Alimentación de Valladolid: para salir de la crisis en España es imprescindible "sacrificarse, trabajar más y vivir peor". "Si no, no arreglamos" la crisis económica, advertía.

Juan “Mr Scrooge” Roig

Pero la mayor fuente de consejos ha sido Juan Roig, el empresario valenciano propietario de la cadena Mercadona. Porque además Roig ha entrado -a su manera- a la batalla política, criticando la gestión de las administraciones públicas: “"Las empresas privadas han tomado medidas porque si no van a la suspensión de pagos, pero las públicas ¿han tomado medidas?". Adivinen la respuesta.

Roig fue el ausente más sonado de la reunión de noviembre, y probablemente volverá a faltar al encuentro de mañana sábado. “En Moncloa ya saben por qué no fui”, fue su respuesta críptica cuando le tocó responder en su día a los periodistas. Como en el caso de Inditex, esas declaraciones de Roig coincidían con la presentación el 11 de marzo de los resultados de la empresa en 2010. Mercadona ganó un 47% más que en 2009.

En lugar de ofrecer otra entrega de sus reflexiones abstractas sobre el esfuerzo, Roig entró a dar detalles sobre el absentismo. "Sobre 20 millones de trabajadores, un 5% de absentismo no justificado representa un millón. Un millón de españoles no han ido a trabajar hoy", dijo. Sigan la cuenta, como sacada de los hombres del tiempo de la novela Momo, de Michael Ende: A razón de 50 euros diarios y por 365 días al año, la factura se eleva a 18.000 millones de euros al año. "Estamos tirando el 1,5% del PIB y eso es muy gordo, muy gordo, muy gordo", sentenció.

En contra de los deseos declarados del señor Roig, la administración pública no se “estuvo quieta” y en la última reforma laboral rebajó del 5 al 2,5% el porcentaje de absentismo fijado como límite para poder despedir a trabajadores por acogerse a bajas justificadas. Repetimos: justificadas.

Empresas como Telefónica y FNAC tomaron nota y ya están despidiendo -de momento, todavía de forma improcedente- a trabajadores por estos motivos .

"Hay que dejar de hacer puentes y empezar a volver a trabajar los sábados, y suprimir las fiestas locales” concluía Roig en su delirio, en declaraciones de hace dos años.