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Silvia & JK: "AJKO VI: El Konsumismo - AJKO VII: Los Intelektuales"

 

Ajko VI: El Konsumismo

Otra cosa que me da asco y que creo necesario señalar es esta delirante forma de vivir consumiendo.

El sistema se alimenta de nuestra pobre riqueza.

Se sostiene porque somos partes de este engranaje que a su vez tritura nuestros huesos y los vomita.

El ser humano está envasado al vacío, listo para ser adquirido.



Depende del mercado, del trabajo, del sexo, del origen, depende del aspecto, de la ideología, todo esto son factores que influyen a la hora de ponernos precio.

Y luego, ingenuos, por si esta esclavitud no fuera bastante, recorremos los mercados como enfermos, atesorando objetos que nos vacían por dentro.

Y luego, ingenuos, pensamos que somos libres porque elegimos entre blanco o negro y la verdad es que sólo si entregamos nuestro tiempo a cambio de dinero, sólo si entregamos nuestro dinero a cambio de cosas tenemos libertad, libertad para consumir y para morir consumiéndonos.

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Ajko VII: Los Intelektuales

El último asco al que esta poeta dedicará unas letras, es a los artistas, a los escritores, a todos aquellos que pueden ponerse en esta orilla del espanto y sin embargo optan por la palabra conveniente, por la palmadita en la espalda por la vulgaridad o la sandez o la actitud pedante.

Y yo sé que soy intolerante con todos ellos, yo sé que cada cual puede plantar cara a la vida de la manera que crea conveniente, esto lo sé, pero cuando se trata de gente que comparte este oficio de poeta o parecido me arden las venas si entretienen el pincel o las letras explicando la forma romboide de sus ombligos. Me da asco mirarlos risueños en la presentación de libros, mientras fuera, caen pobrezas, me da asco escucharlos en sus tribunas, mientras fuera, se suceden los desahucios, me da asco mirarlos recogiendo sus prebendas, mientras fuera la cárcel o la tortura o las leyes o las bombas coagulan los presentes.

Porque no es tiempo de callarse, no es momento de mimar a Narciso como si fuera el único superviviente, aquí y ahora son precisas la palabra clara, el valor del compromiso.

Alejándonos de esta realidad, viviendo fuera de ella, somos siervos de los que nos gobiernan.

Y sin libertad, el artista, el poeta, se convierte en un vocero más, en un eco, en un escribidor al dictado del luto y de la sangre.

Silvia Delgado