CGT en el encierro del Polideportivo de Charmartín
La ocupación de la terraza del madrileño Polideportivo de Chamartín, hasta hoy todavía de propiedad pública, está empezando a tornarse conflictiva debido a la provocación de las llamadas "fuerzas del orden". La Policía Nacional, cuyo número de agentes es muy superior al de ocupantes y en los que puede leerse en su rostro el deseo de "actuar", vigila el edificio desde la acera de enfrente. Por su parte, la Policía Municipal está presente, formando una cadena humana, en la misma fachada exterior del la instalación deportiva. Pero los compañeros están empezando a vivir una situación límite: el agua se ha terminado, la escalera que les servía de contacto con el exterior se ha retirado, la comida no llega y las baterías de los móviles se han agotado.






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