La práctica totalidad de los empleados de la multinacional italiana ACC Spain —antigua Cubigel— de la planta de Sant Quirze del Vallès (Barcelona), que tiene una plantilla de 800 personas, se manifestaron hoy ante el Parlament para exigir un plan de viabilidad de la compañía, que tiene otra planta en Cervera (Lleida) y emplea en total a cerca de 1.100 personas.

La práctica totalidad de los empleados de la multinacional italiana ACC Spain —antigua Cubigel— de la planta de Sant Quirze del Vallès (Barcelona), que tiene una plantilla de 800 personas, se manifestaron hoy ante el Parlament para exigir un plan de viabilidad de la compañía, que tiene otra planta en Cervera (Lleida) y emplea en total a cerca de 1.100 personas.

El delegado de UGT en la empresa, José Leiva, explicó a Europa Press que los trabajadores se reunieron con tres diputados del Gobierno catalán y les expresaron su «preocupación» por la situación que atraviesa la fábrica —que arrastra una deuda de 40 millones, según el comité— y les pidieron condicionar las subvenciones que dan a las empresas a su permanencia en el territorio.

En este sentido, la CGT denunció que la Generalitat dio dinero a la empresa para I+D y «una vez hecha la investigación aquí, se traslada la producción a China». «Esto está pasando con un compresor de 12 voltios, investigado aquí, pero producido en China», apuntó.

La empresa fue vendida por la multinacional Electrolux al grupo ACC en 2003, que también tiene plantas en Austria, China e Italia. La compañía presentó en noviembre un plan de viabilidad que afecta a los dos centros de trabajo en Catalunya y que los sindicatos rechazaron porque no garantizaba el futuro de la empresa.

RECORTES DE PERSONAL.

La planta de Sant Quirze sitúa en la actualidad su capacidad de producción en el 60% y fabrica 2,5 millones de compresores, frente a los 4 millones que se producían hace tres años.

El comité de empresa denuncia que la compañía ha recibido «importantes subvenciones» en los últimos años y, pese a ello, presentó hace dos años un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó a 300 trabajadores.

Asimismo, explicó que desde que Electrolux compró la empresa en 1988 se han perdido «más de 600 puestos de trabajo» y han sufrido «constantes recortes sociales y económicos» con el propósito de dar futuro a la empresa.


Fuente:Europa Press.