En la tarde de ayer, alrededor de tres centenares de personas se concentraban a las ocho en la madrileña glorieta de Legazpi convocadas por "Madrid Antifascista" para rendir homenaje al compañero Carlos Javier Palomino, asesinado el mes pasado por un militar fascista cuando se dirigía con otros compañeros y compañeras a intentar impedir un acto del partido fascista Democracia Nacional en Usera.

En la tarde de ayer, alrededor de tres centenares de personas se concentraban a las ocho en la madrileña glorieta de Legazpi convocadas por «Madrid Antifascista» para rendir homenaje al compañero Carlos Javier Palomino, asesinado el mes pasado por un militar fascista cuando se dirigía con otros compañeros y compañeras a intentar impedir un acto del partido fascista Democracia Nacional en Usera.

Los activistas permanecieron algo más de media hora en la glorieta, desplegando varias pancartas en las que se podía leer, entre otras consignas, «Nuestras lágrimas serán la gasolina que dé lumbre a este incendio. Carlos presente» o «Ni olvidamos ni perdonamos».

Pasada esa media hora larga, durante la cual fue creciendo la concurrencia y no se paró de gritar «Carlos hermano, nosotros no olvidamos», «Vosotros, fascistas, sois los terroristas» y otros lemas en el mismo sentido, los activistas partieron en manifestación por el Paseo de Las Delicias hasta llegar a la boca de Metro en la que fue asesinado Carlos, donde se produjo una ofrenda floral en su memoria, tras la que los convocantes procedieron a la lectura de un comunicado en el que hubo palabras de recuerdo para Carlos, para Roger (asesinado en Barcelona hace tres años) y para otros compañeros asesinados o agredidos por los fascistas. El comunicado fue muy aplaudido y, tras nuevas tandas de gritos contra las agresiones fascistas («Ninguna agresión sin respuesta», «Madrid será la tumba del fascismo»…) y en recuerdo de Carlos, el acto fue desconvocado alrededor de las nueve y media.


Fuente: Roberto Blanco. Fotos : Miguel Ángel Martín.