En las jornadas del 16 y 17 de noviembre se celebra en El Puig (Valencia) el Congreso Constituyente del Sector Ferroviario de CGT. José Manuel Muñoz Póliz, que desempeñará el cargo de Secretario General, ha expuesto en rueda de prensa tanto los objetivos de esta nueva forma de organización de los trabajadores pertenecientes a las empresas relacionadas con el transporte público ferroviario como la situación real del tren tras la ofensiva liberalizadora lanzada desde los distintos gobiernos españoles

“El Sector Ferroviario de CGT nace de la necesidad de coordinar estrategias y políticas sindicales en defensa de los colectivos del ferrocarril”, así introducía José Manuel Muñoz Póliz la presentación ante los medios de comunicación del Congreso Constituyente de un sector que engloba a más de 100.000 trabajadores en el Estado español empleados en las empresas públicas y privadas en torno al ferrocarril.

“El Sector Ferroviario de CGT nace de la necesidad de coordinar estrategias y políticas sindicales en defensa de los colectivos del ferrocarril”, así introducía José Manuel Muñoz Póliz la presentación ante los medios de comunicación del Congreso Constituyente de un sector que engloba a más de 100.000 trabajadores en el Estado español empleados en las empresas públicas y privadas en torno al ferrocarril. Se trata no sólo de ADIF, Renfe Operadora o FEVE, sino también de contratas y subcontratas (Cremonini, Comfersa, contratas de la construcción de las líneas, Ferroser) que constituyen el mundo del tren. 

“Desde la segregación de Renfe, los trabajadores han pasado de 80.000 a 28.000 (14.000 en Adif y otros 14.000 en Renfe-O) pero la realidad es que hay cerca de 100.000 empleados en el sector a los que interesa luchar juntos en defensa del carácter público del ferrocarril”, afirma Muñoz Póliz. “Defendemos que todo debería ser una gran empresa pública, lo contrario significa precarización y desmantelamiento de un servicio público esencial”. De esta forma, la creación de una Sector Ferroviario por parte de CGT “es un paso meditado y supone un salto cualitativo en la forma de organización sindical”. Por lo pronto, en defensa del ferrocarril público hay convocadas cuatro jornadas de huelga, los próximos 10, 11, 13 y 14 de diciembre. 

En cuanto a las consecuencias que la política gubernamental está teniendo sobre el sector, Póliz señaló que “en breve el ministerio informará de qué trenes ha decidido el gobierno dejar de subvencionar, es decir, de cuáles desaparecen”, hecho que, de no revertirse, significaría cierres de estaciones, desaparición de líneas y el despido unas 2.500 personas al margen de las afectadas en empresas y contratas. 

El panorama exige por tanto “actuar en bloque”, un bloque que queda configurado con la presencia en el Congreso Constituyente de representantes de los trabajadores y trabajadoras de todas las provincias y de todas las empresas. En este encuentro en el que también participan sindicatos ferroviarios alternativos europeos, se abordará el futuro del ferrocarril que, en lo inminente pasa por la posible desaparición de Feve y su integración en Adif. Al respecto, Andrés Álvarez, Secretario de Acción Sindical de CGT en Adif señaló que esta medida “supondría ERE seguro, la única forma de resolver la deuda que proponen desde el gobierno: sólo cuantifican productividad y beneficios empresariales y descartan ofrecer un servicio público al tiempo que priorizan el modelo de la Alta Velocidad que, como ha quedado más que demostrado, es un auténtico despilfarro”. 

En definitiva, CGT se opone al modelo inglés de ferrocarril que quiere imponer el Gobieno frente al alemán o el francés. Un modelo fracasado sobre el que han tenido que dar marcha atrás en Inglaterra y que según Enric Tarrida, secretario general de CGT-Valencia es el paradigma de la máxima “privatizar las ganancias y socializar las pérdidas”.

Finalmente, los representantes de CGT denunciaron que “las exigencias de Bruselas” son un mero pretexto del Gobierno español para acometer unas reformas que en absoluto vienen impuestas ni son las únicas posibles dentro del sistema económico. Como ejemplo, la liberalización del transporte de viajeros, prevista en Europa para 2019 y que en España se quiere acometer en el año 2013. “Una medida que supondría que entren a operar operadores alemanes o franceses en España sin que Renfe pueda hacerlo en esos países”. 

Gabinete de Prensa CGT-PV


Fuente: Gabinete de Prensa CGT-PV