El pasado domingo 20 de agosto, tras la victoria en el Mundial de fútbol de la selección española femenina, el presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, durante la entrega de trofeos, tuvo un comportamiento machista e inaceptable con varias jugadoras. A una de ellas, Jenni Hermoso, le sujetó la cabeza con ambas manos y le dio un beso en la boca de manera forzada. Un directivo de un organismo público se sirvió de su posición de superioridad para cometer una agresión sexual contra una trabajadora.

Una agresión sexual (recogida como tal en el propio reglamento de la Federación española de Fútbol) televisada ante millones de espectadores y espectadoras que manda un mensaje demoledor de que un directivo puede hacer lo que quiera con las mujeres que están bajo su jerarquía.

Dar un beso sin consentimiento es una forma de violencia sexual que desgraciadamente sufren muchas mujeres de forma cotidiana en las empresas y en otros ámbitos y que no podemos normalizar ni aceptar. Es un delito sexual que merece todo nuestro rechazo.

Desde CGT nos solidarizamos con Jenni Hermoso y con su sindicato Futpro, y nos solidarizamos con todas las Jennis Hermoso que han tenido que soportar abusos y humillaciones en sus puestos de trabajo bajo el paraguas de una falsa camaradería.

Que este hecho sirva para tomar conciencia de todos «los Rubiales» que usan su poder de forma abusiva y humillante en el ámbito del trabajo, y seamos capaces de pararles los pies y proteger de forma solidaria a sus víctimas.

Desde CGT reclamamos el cese inmediato de Luis Rubiales y su procesamiento por un delito de agresión sexual. Solo sí es sí. Viva la lucha feminista

Libertarias

Secretariado Permanente del Comité Confederal


Fuente: Secrerariado Permanente del Comité Confederal de la CGT