Después de 7 días de Huelga Indefinida, las asambleas de trabajadores desconvocan la Huelga Indefinida en Hewlett-Packard.

La que hasta la fecha ha sido la mayor movilización del sector informático pone su punto y seguido este lunes 10 de Junio tras el acuerdo de las asambleas de trabajadores.

La Huelga Indefinida, convocada por CGT y secundada por toda la representación sindical en HP, contó con un masivo seguimiento durante todos los días con horquillas de entre un 70% y 95% en los diferentes centros de trabajo.

La Huelga estaba motivada por un recorte de condiciones laborales y salariales sobre la plantilla, a partir de las facilidades que otorga la anterior Reforma Laboral en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.

La Huelga Indefinida, convocada por CGT y secundada por toda la representación sindical en HP, contó con un masivo seguimiento durante todos los días con horquillas de entre un 70% y 95% en los diferentes centros de trabajo.

La Huelga estaba motivada por un recorte de condiciones laborales y salariales sobre la plantilla, a partir de las facilidades que otorga la anterior Reforma Laboral en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.

La empresa tuvo serios problemas en el mantenimiento del servicio informático con las principales entidades financieras y energéticas del país, que estudian demandas por ello. HP se vió forzada a retirar una de sus principales medidas, el recorte del 10% del salario pero mantuvo otras como jornada irregular, eliminación de garantías de IPC, incremento de jornada anual, etc.

Tras un referéndum realizado el pasado viernes sobre la continuidad de la huelga con abundante presencia de directivos y mandos intermedios, la sección sindical de CGT en HP convocó asambleas de trabajadores para evaluar la situación. Las asambleas deciden desconvocar la huelga, iniciar la vía judicial de la impugnación, continuar las protestas siguiendo un plan de acción y crear una mesa contra despidos y precariedad que continuará la movilización si no se producen resultados.


Fuente: CGT Barcelona