Carta de Rafael Martínez Garay, Delegado de Prevención por CGT en el Comité de Empresa de VW-NA
El próximo día 28 de junio va a tener lugar en el juzgado de Pamplona un trascendental juicio, en el que un trabajador que fue despedido recientemente de forma injusta por VW-NA, con la aplicación del artículo 52-d del Estatuto de los Trabajadores , luchará por conseguir su readmisión. Este es el primero de los juicios que próximamente se irán sucediendo, ya que son 16 los trabajadores de VW-NA despedidos en los últimos tres meses de esta misma forma, y 9 de ellos reclamarán judicialmente la nulidad de su despido y su inmediata readmisión.
Carta de Rafael Martínez Garay, Delegado de Prevención por CGT en el Comité de Empresa de VW-NA

El próximo día 28 de junio va a tener lugar en el juzgado de Pamplona un trascendental juicio, en el que un trabajador que fue despedido recientemente de forma injusta por VW-NA, con la aplicación del artículo 52-d del Estatuto de los Trabajadores , luchará por conseguir su readmisión. Este es el primero de los juicios que próximamente se irán sucediendo, ya que son 16 los trabajadores de VW-NA despedidos en los últimos tres meses de esta misma forma, y 9 de ellos reclamarán judicialmente la nulidad de su despido y su inmediata readmisión.

El aludido artículo 52-d, permite el despido de todos aquellos trabajadores cuyas bajas por enfermedad común -avaladas por el sistema sanitario publico-, sean intermitentes e inferiores a 21 días de duración alcanzando el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses, siempre que el índice de absentismo del total de la plantilla del centro de trabajo supere el 5% en los mismos períodos de tiempo.

Como se puede comprobar, el contenido de esta disposición legal es un chollo para las empresas sin escrúpulos que como en el caso de VW pretenden reducir el absentismo laboral desde un enfoque represivo, en vez de con políticas eficaces en el terreno de la prevención y de la salud laboral. El despido de estos 16 trabajadores es una clara muestra de lo que afirmo, por lo tanto, no se puede tolerar bajo ningún concepto que la multinacional alemana deje en la calle a estos trabajadores por el hecho de no considerarlos suficientemente productivos como consecuencia de sus problemáticas de salud. La aplicación de este artículo es una seria amenaza para el conjunto de los trabajadores de la planta de Landaben, pues muchos de ellos sufren un precario estado de salud como consecuencia de que en esta empresa, en la ultima década, se ha deteriorado notablemente la salud de la plantilla dada la naturaleza de su agresivo proceso productivo ( nocturnidad, turnicidad, Sábados laborables, ritmos de trabajo abusivos, malas condiciones ergonómicas…), el incumplimiento sistemático de la legislación vigente en materia de prevención, y el proceder diario de su Servicio Médico, mutua, y Servicio de Prevención. Por todo ello, resultan más indignantes si caben los mencionados despidos, que muestran descarnadamente el talante de una empresa que tras crear las condiciones que destruyen la salud de los trabajadores, una vez ya rotos, les priva de su medio de vida.

Pero estos despidos no sólo son un grave problema desde la perspectiva de la defensa del empleo y del derecho a la salud ; se han producido y no por casualidad en el momento más tenso de la actual negociación colectiva con la intención de chantajear y presionar a toda la plantilla, constituyendo este hecho una seria dificultad para una conclusión satisfactoria del conflicto. Además, los trabajadores de VW-NA tenemos una gran responsabilidad en la lucha por impedir la aplicación de estas políticas por parte de la multinacional : VW es la referencia ideológica y práctica de amplios sectores empresariales en nuestra tierra, y abre puertas para que otras muchas empresas tengan la tentación de seguir su estela.

Con este tipo de actuaciones, desde el ámbito empresarial se está atacando directamente a los valores en los que se basa el sistema sanitario público al supeditar la duración de los periodos de baja por enfermedad común al más puro economicismo productivista, presionando y cuestionando de esta forma a su vez la profesionalidad de los médicos de atención primaria y de los especialistas.

Desde el sindicalismo de clase, los grupos políticos alternativos y los movimientos sociales que configuran la sociedad civil, no se puede tolerar que los trabajadores más vulnerables, aquellos que padecen distintas problemáticas de salud, sean víctimas hasta este extremo del modelo económico ultraliberal que las grandes transnacionales tratan de imponer a sus trabajadores y al conjunto de la sociedad. En todo estado que se defina como «de Derecho» y democrático, el derecho a la salud está constitucionalmente reconocido como tal para todos los ciudadanos, y el artículo 52-d que comento, es incompatible con este principio fundamental y por ello debemos luchar para erradicarlo de la actual legislación laboral.

Mientras esto no sea posible, habrá que evitar la aplicación de estas políticas, y este artículo en concreto, en cada centro de trabajo y sector laboral, peleando en cada convenio y en el día a día. Y es aquí donde debemos estar todos ; trabajadores y organizaciones sindicales.

Rafael Martínez Garay

Delegado de Prevención por CGT en el Comité de Empresa de VW-NA


Fuente: Diariodenoticias