Algunos de nosotros llegamos a la adultez política leyendo las andanzas de ese bendito carácter que creo Walt Kelly, Pogo, que habitaba en la ciénaga de Okefenokee por tierras de Georgia. El dialogo en esta tira cómica trajo un gran numero de citas, una entre ellas que ha sobrevivido décadas y aun está en boga: “Ya dimos con el enemigo y el enemigo somos nosotros”. Y el punto de referencia de Kelly no era tan solo ambiental; y su creencia era que somos, todos nosotros, responsables de miríada polución: publica, privada y política.

Una cita que no puede ser mas a propósito en nuestros tiempos, y nuestra resistencia en aceptarla hoy es tan importante como la resistencia en esa tira cómica de hace medio siglo. Esa resistencia se dio a ver el martes pasado, 13 de septiembre durante un debate entre contendientes Republicanos para la nominación de ese partido a las elecciones presidenciales del próximo año. Entre los ocho candidatos en escena estaba el diputado Ron Paul, un legislador por varios años que posee la batuta del ala libertaria del partido Republicano.

Una cita que no puede ser mas a propósito en nuestros tiempos, y nuestra resistencia en aceptarla hoy es tan importante como la resistencia en esa tira cómica de hace medio siglo. Esa resistencia se dio a ver el martes pasado, 13 de septiembre durante un debate entre contendientes Republicanos para la nominación de ese partido a las elecciones presidenciales del próximo año. Entre los ocho candidatos en escena estaba el diputado Ron Paul, un legislador por varios años que posee la batuta del ala libertaria del partido Republicano. Ron Paul definitivamente no es un político que pueda representar a su partido en esas elecciones presidenciales dado su criticismo constante a la política exterior bipartita que existe en el país o su postura contra la guerra. Y eso lo sabe muy bien.

En su respuesta a una de las preguntas, y dada la oportunidad de desarrollar su criticismo a la política exterior que la nación sigue por décadas, y a la que Ron Paul refiere como “policía del mundo”, el congresista saco a relucir de forma elocuente y sin emoción las razones por las que los pueblos del Oriente Medio se quejan de nosotros; para muchos entre el publico asistente, siguiendo la lógica de Osama Bin Laden cuando creo su al-Qaida. Como se sentirían los norteamericanos, dio como ejemplo, si estuviesen bajo ocupación china después de cientos de millares de ciudadanos haber perdido sus vidas en el proceso, haciendo referencia a lo que ha ocurrido en Irak como consecuencia de la invasión estadounidense.

El abucheo del público no le permitió terminar sus frases. Ron Paul, medico antes de entrar en la política, estaba simplemente dando sus convicciones de forma honesta, algo sumamente raro en la política. Y mas que moralizar, su argumente era fiel a su conservatismo fiscal, citando el derroche en guerras y militarismo, dando como ejemplo el millar de millones de dólares que EEUU ha gastado en la construcción de la embajada en Bagdad; un costo que ha superado el valor del Vaticano, según él – asumimos que las obras de arte y manuscritos no estaban incluidos. El congresista hizo foco central al diferenciar entre presupuesto de defensa, y presupuesto de militarismo [imperial] para mantener las 900 bases militares por el resto del globo.

Fue la primera vez que he visto u oído a un político norteamericano de esa estatura, Republicano o Demócrata, aventurarse en esa tierra de nunca jamás de criticismo al excepcionalismo estadounidense. Simplemente eso es algo que ningún político en el país se atreve a retar. Claro que los demás aspirantes en el escenario inmediatamente reprocharon a Ron Paul, dándosele el hacha a un burro ultraderechista como Santorum quien inmediatamente trajo al público la virtuosidad de EEUU al encararse con ese mundo [infiel] que nos rodea.

Las declaraciones prudentes de Ron Paul, en particular por provenir de la Derecha, bueno de la Derecha Fiscal, merecieron la inversión de tiempo que hice; y hasta limpió un poco la situación corrosiva de que CNN hubiera unido su esfuerzo al del Partido de Té para llevar a cabo este evento. La política, los medios, la riqueza y el poder… todos están enredados en esta nación que dice ser libre y democrática.

Dos semanas antes, los resultados de un sondeo “exhaustivo” por el Pew Research Center habían hecho que algunos analistas concluyeran que son pocos los musulmanes que se sienten enajenados en la nación; algo que puede interpretarse de forma muy diferente y hasta opuesta, dado que casi la mitad de este grupo experimentó tipos de hostilidad y/o vigilancia gubernamental. Los resultados, a mi modo de ver, poco tienen de aspecto positivo, y posiblemente sean aun peores de haber sido obtenidos bajo apropiadas disciplinas en estadística e investigación. [Exhaustivo desde el punto de vista que el numero de respondientes (1.033) ha sido el mas alto sobre este tema hecho por Pew – aunque no sabemos si el muestreo era al azar por todo el país, o si hubo concentración en comunidades-gueto, que influenciaran los resultados.]

Para añadir mas leña a la hoguera, Danger Room [www.wired.com] acaba de publicar que material de entrenamiento del FBI (Buró Federal de Investigación) advierte a sus agentes que los musulmanes dominantes, los que siguen la línea del centro y no los extremistas, son violentos y radicales, que EEUU y el Islam están necesariamente en conflicto.

Así como Pogo determinó que somos nuestro propio enemigo, pudiéramos vernos como nuestros propios terroristas. Eso es, si nos atrevemos a mirar al espejo. El público del Partido de Té el 13 de septiembre no estaba dispuesto a reconocerlo.

© 2011 Ben Tanosborn – www.tanosborn.com


Fuente: Ben Tanosborn