CGT teme que se aplique una reducción de costes y aun así se pierda la producción del modelo y que los únicos perjudicados en este envite sean los trabajadores

ZARAGOZA.-En la planta de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) no ganan para sustos. La plantilla acaba de incorporarse al trabajo, tras las vacaciones veraniegas, con una merma de 350 empleos y un recorte en la producción del 13%.

De los 2.000 vehículos diarios se ha pasado a los 1.740. Es su tributo al Plan de Ajuste, que supone eliminar 618 puestos de trabajo.

CGT teme que se aplique una reducción de costes y aun así se pierda la producción del modelo y que los únicos perjudicados en este envite sean los trabajadores

ZARAGOZA.-En la planta de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) no ganan para sustos. La plantilla acaba de incorporarse al trabajo, tras las vacaciones veraniegas, con una merma de 350 empleos y un recorte en la producción del 13%.

De los 2.000 vehículos diarios se ha pasado a los 1.740. Es su tributo al Plan de Ajuste, que supone eliminar 618 puestos de trabajo.

Ahora el futuro de la planta española de Opel vuelve a estar en juego. En concreto, la producción del Opel Meriva podría irse a la planta de Gliwice, en Polonia. Los sindicatos calculan que la filial zaragozana perdería hasta 3.000 empleos si deja de fabricar el pequeño monovolumen, que representa el 45% de la producción total de Figueruelas.

Calidad frente a precio

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En la pugna compiten la calidad y la capacidad de la planta española frente a los costes y la mano de obra barata de la polaca. La cuenta atrás ha comenzado y antes del 20 de septiembre las dos factorías deberán enviar a la compañía sus informes, que les hagan acreedoras a fabricar -a finales de 2008 o principios de 2009- la segunda generación del Meriva.

Figueruelas considera indispensable, para mantener su capacidad de producción y ocupación, contar con la fabricación de dos modelos, el nuevo Corsa, el 4.400, que comenzará a producirse el próximo año, y el actualmente en disputa.

Responsables de General Motors Europa visitaron hace unos días ambas fábricas, para analizar sus posibilidades. Antes de finalizar este año, GM Europa elegirá a una de las dos candidatas, que será presentada a la dirección de la compañía en Detroit, como la aspirante europea para producir el modelo. No se descarta que la elegida, a su vez, tenga que competir con otras plantas de otros continentes.

La dirección de Figueruelas y el comité de empresa se reunirán en los próximos días para analizar la situación y coordinar actuaciones.Por su parte, el Gobierno de Aragón mantiene contactos con la dirección de la compañía. Asimismo, el comité de GM Europa ha convocado el 19 de septiembre a los representantes de las dos plantas a una reunión en Fráncfort (Alemania) para diseñar la estrategia sindical a seguir.

El representante de Figueruelas, Fernando Bolea, de UGT, reclama « honestidad sindical » por parte de los polacos, ya que « aquí se va a actuar así », según publicó ayer el Heraldo de Aragón.

Las bazas de la planta española las apuntaba ayer el consejero de Industria del Gobierno aragonés, Arturo Aliaga. En declaraciones a Radio Zaragoza indicó : « Recientes inversiones (400 millones de euros) sitúan a esta planta tecnológicamente para producir calidad, cantidad y capacidad, aunque haya que ajustar algún tema de costes. Entre el comité de empresa, que sabe muy bien los que se lleva entre manos, y la dirección, creo que al final se ganará la batalla, pero hay que pelearla ».

La planta polaca entró en funcionamiento en 1998 y cuenta con 2.400 trabajadores, que fabrican hasta 771 coches al día. Su salario ronda los 400 euros mensuales frente a los 1.300 de media de Figueruelas. La multinacional se ahorraría cada año 100 millones de euros en costes laborales, entre salarios y seguridad social.

Los sindicatos no se muestran tan optimistas como el consejero de Industria. Tampoco tienen demasiado claro si el Ejecutivo autonómico está dispuesto a prestar ayuda o incentivos a la planta de Figueruelas. Esta es otra cuestión que también puede influir a la hora de ganar la partida.

Por su parte, la Confederación General de Trabajadores (CGT) teme que se aplique una reducción de costes y aun así se pierda la producción del modelo y que los únicos perjudicados en este envite sean los trabajadores.


Fuente: Javier Ortega / El Mundo