Desconectados del futuro, como en una película de ciencia ficción, es con lo que nos encontraremos, si nadie lo remedia.

Hoy gobernar tiene el dudoso honor de ser el títere servil a disposición de los señores feudales. Pero además, gobernar es también asumir la carga de arruinar la vida de millones de personas, robándoles derechos y despojándoles de todo aquello que significa desarrollo y avance histórico.

La democracia española está demostrando que tiene más agujeros que un queso gruyer.

La democracia española está demostrando que tiene más agujeros que un queso gruyer. Políticas de despilfarro toleradas y la corrupción asentada como rutina a cualquier color político, institución o localidad, la convierte en una sucia modalidad de gobierno porque permite que los responsables de esta vergüenza sigan gobernando y los culpables de este fiasco, seguramente, nunca pisarán la cárcel.

Las políticas de recortes, ideológicas, aplicadas en materia de sanidad y educación, además de precarizar los servicios, están dejando a muchos trabajadores y trabajadoras en la calle. También están afectando al sector de servicios sociales, al hacer dejación de los pagos correspondientes. Este abandono irresponsable deja insostenible la continuidad de todo proyecto social.

Pero además, los recortes están afectando en justicia. Sobre este asunto intentan pasar de puntillas porque no ha sido aireado, pero están despidiendo a personal interino y amortizando plazas. Si la justicia es lenta y falla más que una escopeta de feria y siempre se ha caracterizado por sus escasos recursos materiales y por su carga de trabajo, la inteligente decisión de reducir en medios humanos… ¡genial!

Pero la barbarie continúa. Con desprecio hacia el i+d, están cerrando centros de investigación y con ello congelando años de trabajo y dinero invertido. ¿Cómo es posible tanta necedad? El recorte significará un inevitable retraso a nivel social e intelectual y nos volverá a colocar a la cola del mundo.

Pero este mundo como es tan irracional, mientras en unos países falsear las cuentas y engañar al fisco, está penalizado incluso, con la pena de muerte, en otros, estos personajes fraudulentos causantes directos de la crisis global, no solo no pagan por sus delitos, sino que son asesores políticos, ministros o presidentes de entidades financieras. Como estos personajes no han pagado por sus delitos y siguen ejerciendo dominios de poder, persisten en aplicarnos sus fracasadas políticas económicas.

Y mientras nos roban, para asegurarse de que seamos más súbditos que ciudadanos, este gobierno está trabajando en el endurecimiento de la ley de seguridad ciudadana, para que manifestarse en la calle se convierta en desorden público y la resistencia pasiva a la presión policial sea delito agravado con multas que pueden llegar hasta los trescientos mil euros. Pretenden amedrentarnos con la herramienta miserable y cobarde de multar a un trabajador o trabajadora (posiblemente en paro) con una cantidad que, seguramente, solo estará al alcance de quienes gobiernan.

Criminalizando cualquier manifestación en la calle, nos meterán en las cárceles como así lo están haciendo con compañeros y compañeras que escenificaron actos el día de la huelga general 29M. Porque claro, es que está muy feo quemar papeles en la calle y no es estético mover los contenedores y además, no es nada bonito romper una farola, pero derrochar el dinero público hasta arruinar la vida de millones de familias, o echarlas a la calle sin hogar o permitir que los niños pasen hambre y no tengan ni cobijo, eso… eso para estos señores es gestionar.

Purificación Eisman
Comunicación CGT Alicante
Blog: http://www.123miweb.es/purificacion


Fuente: Purificación Eisman