La última movilización, de una larga cadena de ellas que llevan realizándose desde hace más de un año por la parte social más concienciada de esto que se llama Reino de España, parece haber tenido su colofón tras la manifestación del 15 de mayo que culminó con la acampada en la Puerta del Sol. Esta acampada fue violentamente disuelta por las FOP (Policía nacional y municipal) y se saldó con 19 detenidos (cinco de ellos menores) y numerosos heridos. Es importante recordar, para los que no lo saben o sabiéndolo lo callan, que la legalización de esa manifestación como la de muchas que se realizaron ese día en media España partió de organizaciones libertarias y anarcosindicalistas ya que la mayoría de los colectivos que formaban parte de ella no tenían capacidad legal para hacerlo.

Han pasado
varios días y convendría hacer desde nuestros medios,
antiautoritarios, asamblearios, autogestionarios, federalistas y por
tanto libertarios, algún análisis de cómo algo en lo que hemos
participado nos ha sido arrebatado, de la manera más ladina y
jesuítica, marginándonos y excluyéndonos dejándonos un
desagradable sabor de boca ante el aroma que desprende sentirse de
alguna manera instrumentalizado.


Han pasado
varios días y convendría hacer desde nuestros medios,
antiautoritarios, asamblearios, autogestionarios, federalistas y por
tanto libertarios, algún análisis de cómo algo en lo que hemos
participado nos ha sido arrebatado, de la manera más ladina y
jesuítica, marginándonos y excluyéndonos dejándonos un
desagradable sabor de boca ante el aroma que desprende sentirse de
alguna manera instrumentalizado.

Sin poner en duda que el
campamento montado en la Puerta del Sol tiene una estructura y
funcionamiento asambleario -como tal está funcionando y muchos
celebramos- quedan en el aire algunas preguntas y reflexiones que
deberían ser aclaradas

El que se fue a
Sevilla perdió su silla..”

La silla la escamotearon
la misma madrugada en que se decidió solidarizarse con los
compañeros/as detenidos el día 16 en la acampada de la Puerta del
Sol y desplazarse a la Plaza de Castilla para pedir su liberación.
Esta acción fue utilizada por algunos parroquianos, que no habían
participado activamente ni pasivamente en las convocatorias y
movilizaciones anteriores, para transformar el espíritu y el cuerpo
de las mismas.

Lo que ahora se mantiene
poco tiene que ver con la manifestación del 15M. Lo que en principio
era un acto reivindicativo y de denuncia del Sistema se ha
transformado en una denuncia a una parte de los gestores del Sistema:
banqueros, políticos, sindicatos domesticados (aunque en este caso
los acampados no matizan). Quedan fuera otras instituciones que han
colaborado en la sangría de los recursos públicos y en la dramática
situación en la que nos encontramos: la iglesia, el ejército y la
Corona.

Asambleísmo versus
asambleísmo filibustero

Para muchos/as, el
asambleísmo es la máxima expresión de la participación popular.
En la asamblea se propone y en ella se decide. Es la base de la
democracia directa ya que no se delega en nadie para la toma de
decisiones. Es libertaria y federal, porque no solo respeta la
individualidad sino el pacto libre organizativo más básico entre
los individuos. Es una forma de organizarse, un medio para la
consecución de algo. No es un fin en si misma.

Pero el asambleísmo,
para que realmente sea participativo, libertario y democrático, debe
respetar ciertas reglas que eviten su instrumentalización y
manipulación.

  • Participación y toma
    de decisiones por los directamente afectados en los problemas a
    discutir.
  • Honestidad en su
    funcionamiento
  • Horizontalidad
  • Fluidez en la
    información

Se podrían añadir
algunas más, pero este escrito no tiene espíritu didáctico sino
reflexivo e informativo. La no aceptación o desvirtualización de
alguna de estas normas éticas-organizativas son lo que transforman
la Asamblea Libre y Soberana en asamblea filibustera..

La asamblea filibustera:

  • Ella se lo guisa; ella
    se lo come.
  • Está
    instrunmentalizada
  • Es sicolíptica, por lo
    que a todo el mundo gusta pero a nadie sirve.
  • Mandan los fuertes,
    aquellos que ven y tratan a los componentes de la misma como sumisos
    dirigidos erigiéndose ellos en sapientísimos dirigentes.

Unas de las críticas mas
extendidas contra esta acampada se ha centrado en la
instrumentalización de las asambleas con el paso de los días: El
orden del día lo establecen entre unos pocos/as; la formación de
las Mesas está teledirigida así como la formación de las distintas
comisiones y subcomisiones. Par terminar, la metodología asamblearia
no ha sido consensuada. Acuerdos que afectan a importantes colectivos
han sido decididos por personas que ni siquiera forman parte de los
mismos.

Realmente…, ¿Qué hay
de todo esto en el movimiento que se ha gestado en la Puerta del sol?
Y ¿Qué es lo que no hay, pero tiene su máxima representación en
un color, brillante, reflectante: el amarillo que tan profusamente se
observa a nivel general en las plazas de media España, y que
históricamente se ha relacionado con el Estado Vaticano?. Un
amarillo que el 12 de agosto en Madrid tendrá su culmen sicalíptico
con la celebración del día Mundial de la Juventud y en la que el
Papa Ratzinger reafirmará los principios básicos del un Sistema
basados en la explotación y el privilegio.

El pasado 24 de mayo,
podían observarse, sin ningún rubor de los acampados, mensajes
antiabortistas en pancartas y panfletos. Entre el totum revolutum de
consignas y mensajes encontramos, ya claramente, algunos que nada
tienen que ver con el pensamiento libertario o simplemente de
izquierdas. Son mensajes y consignas claramente reaccionarios: el
antipoliticismo, el antisindicalismo, la identificación del
movimiento con el pequeño comercio (reconocido públicamente por
algunos de los portavoces)….son mensajes, que a los que vivimos el
franquismo, nos recuerdan las consignas dictadas en los púlpitos y
colegios del nacional-catolicismo. Ese mismo día 24, varios
compañeros/as explicaron al público y acampados el peligro de
instrumentalización por parte de los vaticanistas y otras sectas.
Una de las veteranas compañeras que participaron en el acto
informativo fue seguida posteriormente por cuatro individuos durante
el trayecto de regreso a su domicilio, que lo realizó en el metro;
siendo increpada, amenazada y provocada por esos integristas (que se
encontraban como grupo entre los acampados) con expresiones como:
asesina de niños, abortista…. durante un largo tiempo. La
compañera, ante la actitud de estos energúmenos y viendo en peligro
su integridad física avisó a la policía, que los identificó.
Posteriormente, solicitó a la policía que la acompañaran para
evitar que la siguieran e identificaran su domicilio.

No caeré en el error de
identificar el movimiento de la Puerta del Sol con las erupciones
cerebrales de esos integristas religiosos que sabemos están entre
los acampados, pero si me veo obligado a contar lo que he visto oído
y experimentado.

Juan J. Alcalde, Mayo del
2011