Comunicado de la CGT de Catalunya con motivo del 11 de Septiembre

Llega un nuevo 11 de Septiembre. Desde la CGT de Catalunya queremos reiterar en esta fecha nuestro compromiso, tal como establecen nuestros acuerdos confederales, con la plena defensa del derecho a la libre determinación del pueblo catalán y del resto de los pueblos del mundo. En especial, de aquellos que luchan activamente para ejercer este derecho ante la opresión de los otros. Desde nuestra organización reivindicamos el ejercicio activo del derecho a la autodeterminación, el cual entendemos de forma individual y colectiva.

Llega un nuevo 11 de Septiembre. Desde la CGT de Catalunya queremos reiterar en esta fecha nuestro compromiso, tal como establecen nuestros acuerdos confederales, con la plena defensa del derecho a la libre determinación del pueblo catalán y del resto de los pueblos del mundo. En especial, de aquellos que luchan activamente para ejercer este derecho ante la opresión de los otros. Desde nuestra organización reivindicamos el ejercicio activo del derecho a la autodeterminación, el cual entendemos de forma individual y colectiva. La autodeterminación implica y tiene que implicar la capacidad para decidirlo todo sobre todo, y se tiene que concretar en la práctica de una autogestión real a todos los niveles (económico, social, etc). Entendido así, es un derecho inseparable de los principios anarcosindicalistas y libertarios que defendemos y que informan nuestra historia y nuestra tradición de lucha.
Cuando hablamos de autodeterminación no nos referimos simplemente a decidir sobre la eventual creación de una nueva estructura estatal soberana o independiente respecto de uno u otros estados. No nos referimos simplemente a decidir sobre la constitución de un nuevo Estado que perpetúe sin más el orden establecido. Nosotros entendemos que la autodeterminación y la autogestión (conceptos que entendemos como indiscutibles) nos tienen que permitir establecer las bases de una sociedad libre de todo Estado opresor, libre del sistema capitalista y patriarcal que nos somete y nos explota.

Este año nos encontramos, como anarcosindicalistas y libertarias, ante un escenario que nos resulta atípico, al menos desde la perspectiva de las últimas décadas. Por un lado, asistimos a la convocatoria institucional de un llamado referéndum en Catalunya en el cual se instará a los ciudadanos del territorio de la actual «comunidad autónoma» a expresar si desean que el mismo se constituya como un Estado independiente bajo la forma de una República. A falta de ver cómo se acaba materializando, y a pesar de tener dudas de que este eventual referéndum se corresponda exactamente con el ejercicio del derecho a la autodeterminación en los términos precisos establecidos en nuestros acuerdos confederales, difícilmente tendríamos motivos para oponernos a la celebración del mismo y, evidentemente, ni queremos hacerlo ni lo haremos. Nosotros no nos haremos cómplices de ninguna de las estrategias represivas del régimen borbónico ni del poder estatal español y estaremos, como hemos estado siempre, junto a nuestro pueblo (que no quiere decir, como algunos pretenden, estar junto a  «nuestras» instituciones). Ninguna ley, ningún tribunal, ningún represor instrumental puede impedir que la gente se exprese políticamente como considere más adecuado, practicando la legítima desobediencia, si conviene, contra un orden que considera injusto.
Pero, a la vez, tenemos dudas razonables sobre las potencialidades de ruptura de esta convocatoria salida de la esfera institucional del poder (hasta ahora) «autonómico», y consideramos que es honesto manifestarlas. Sabemos que el derecho a la autodeterminación y a la autogestión de todos los aspectos de la vida, tal como lo entendemos las libertarias, no está sometido a ninguna ley, ni puede tener como objetivo la perpetuación de la forma institucional del Estado-nación y la estabilidad de la dominación de las élites capitalistas. Tampoco puede limitarse el derecho a decidir a la simple sustitución de una estructura estatal por otra de idéntico tipo (pero con otra bandera ondeando en los edificios públicos) en la cual las clases dominantes locales puedan continuar ejerciendo su coerción y su poder en la forma habitual sobre la clase trabajadora y el conjunto de las clases populares. Y, sobre todo, sabemos que su ejercicio no se limita exclusivamente a depositar una papeleta dentro de unas urnas en un día concreto o una vez cada varios años. Nosotros reivindicamos, como hemos hecho siempre, la autodeterminación dentro del marco del ejercicio colectivo y cotidiano de la democracia directa, radical, desde bajo, sin límites.
Que todo el mundo lo tenga claro, desde la CGT de Catalunya queremos decidir. Y queremos ir más allá. Decidir sobre el ejercicio de la soberanía del pueblo catalán y decidir, especialmente, las formas específicas de organización social y económica que nos tienen que permitir avanzar hacia la superación del capitalismo y del patriarcado en nuestro territorio y en todas partes. Es evidente que estas decisiones no están presentes en el horizonte del próximo 1 de octubre y, por lo tanto, aquello que se nos plantea no es un proceso de autodeterminación cumplido. Lo que se nos plantea, pues, es un derecho de decisión limitado, en lógica estatal y capitalista. Podemos considerar que es un pequeño paso, pero un paso que queda todavía lejos de nuestro anhelo de libertad. Creemos en la autodeterminación completa, sin amputaciones. Y seguiremos trabajando y luchando para hacerla realidad, contra toda imposición, tanto externa como interna.
¡Por una sociedad libre de personas libres, ejerzamos la autodeterminación y la autogestión!
Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT de Catalunya
4 de septiembre de 2017


Fuente: Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT de Catalunya