La situación de Correos en la unidad de reparto-2 de Móstoles no puede ser más nefasta. La obligación de repartir la correspondencia en todos los domicilios al menos cinco días a la semana tal como obliga la Normativa Europea es imposible en las circunstancias actuales.

Los recortes de plantilla llevados a cabo por la concesionaria del SPU (Servicio Postal Universal), la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos S.A.

Los recortes de plantilla llevados a cabo por la concesionaria del SPU (Servicio Postal Universal), la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos S.A. obligan a los carteros/as a realizar un sobreesfuerzo y repartir además de su sección otras que no se cubren con el personal necesario, lo que resulta imposible, a diario, dejando sin reparto cartas y paquetes ordinarios y correo prioritario registrado cuya distribución se tiene que diferir a lo largo de varios días, por la incapacidad material de los y las carteras para asumir semejante volumen de trabajo.

Esta es la situación que se vive a diario en la oficina de reparto 2 de Móstoles donde hay domicilios que llevan más de 10 días sin recibir ningún envío, más de 10.000 certificados sin repartir y cientos de paquetes en la oficina sin poder darles salida porque los trabajadores no dan abasto.

Los recortes de plantilla dejan a un personal trabajando por encima de sus posibilidades, a destajo y esto, tiene como consecuencia que la calidad del servicio público que se presta caiga por los suelos, repercutiendo, como no, en los usuarios a los que directamente se les deniega un derecho y no se les compensa con un servicio que han de pagar y que no se está cumpliendo, tal y como ordena la Ley Postal de 2010.

Esta situación se extiende a otros grandes centros de distribución y reparto de la zona centro y pueblos de la Comunidad de Madrid en los que se vive idéntica situación.

Desde CGT queremos denunciar lo que en nuestra opinión no es más que un vulgar engaño y estafa, a la que están siendo sometidos los usuarios de Correos del pueblo de Móstoles, por no recibir sus envíos en el tiempo que corresponde, así como la situación laboral en la que se encuentran los compañeros que, lejos de poder realizar su trabajo en condiciones dignas, sólo les queda hacer lo que buenamente puedan, de forma atropellada y afectados por las consecuencias de la improvisación chapucera, todo ello producto de la política de recortes en los recursos humanos que esta empresa pública lleva aplicando hace años.


Fuente: CGT Correos Madrid