MADRID.- Unos 5.000 madrileños acabaron de madrugada en la Estación de Atocha (más de 10.000 según Rojo y Negro) una jornada de manifestaciones contra el Gobierno. Horas antes se congregaron a las puertas de la sede del PP en Madrid, reclamando al Gobierno más información sobre los atentados, antes de que los ciudadanos acudan a las urnas. En otras ciudades españolas se han repetido las protestas ante las sedes ’populares’. El portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, compareció en TVE y dijo que se está actuando con absoluta transparencia. Por su parte, Mariano Rajoy pidió el cese de estas ’manifestaciones ilegales, antidemocráticos actos de presión sobre las elecciones’.

MADRID.- Unos 5.000 madrileños acabaron de madrugada en la Estación de Atocha (más de 10.000 según Rojo y Negro) una jornada de manifestaciones contra el Gobierno. Horas antes se congregaron a las puertas de la sede del PP en Madrid, reclamando al Gobierno más información sobre los atentados, antes de que los ciudadanos acudan a las urnas. En otras ciudades españolas se han repetido las protestas ante las sedes ’populares’. El portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, compareció en TVE y dijo que se está actuando con absoluta transparencia. Por su parte, Mariano Rajoy pidió el cese de estas ’manifestaciones ilegales, antidemocráticos actos de presión sobre las elecciones’.

«¿Quién ha sido, quién ha sido ?. Mentirosos, mentirosos». Estas y otras consignas gritaron las más de 5.000 personas que se congregaron de forma espontánea en forma de protesta a las puertas de la sede del PP en Madrid y que tras pasar por la Puerta del Sol marcharon hacia la Estación de Atocha, donde se disolvió la protesta. Varios cientos de personas, sin embargo, volvieron hacia las 3.00 de la mañana hacia la sede ’popular’

El candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, intervino ante los medios para pedir a los convocantes de estas manifestaciones «ilegales» que cesaran por ser «antidemocráticos actos de presión sobre las elecciones de mañana».

Según Rajoy, las manifestaciones públicas que se realizaron a lo largo de la jornada por algunos dirigentes han influido sobre las concentraciones. Además, pidió que se decline la asistencia «a los actos que se están convocando ante las sedes del PP en diferentes lugares de España’» y exigió que se suspendan los actos programados para esta noche.

Por último, instó al resto de los partidos a que desautoricen estos actos y pidió a los ciudadanos que practiquen «el voto libre sin sentirse coaccionados».

La Junta Electoral Central se reunió de urgencia tras una denuncia del PP por estos hechos y después de tres horas de consultas, ya de madrugada, ha declarado «contrarias a la regulación de la campaña electoral» las concentraciones y acordó trasladar a la Fiscalía las actuaciones por si «pudieran resultar hechos constitutivos de delito».

Además, el máximo órgano de la Administración Electoral hizo un llamamiento a los ciudadanos y a las diversas Juntas Electorales «para asegurar que el acto de votación discurra con el orden y libertad necesarios para la efectividad del derecho de sufragio de todos los electores».

El PSOE niega que haya convocado las protestas

Desde el Partido Socialista la respuesta no tardó en llegar, por boca del vicecoordinador de su Comité Electoral, Alfredo Pérez Rubalcaba. El dirigente socialista aseguró que los ciudadanos españoles se merecen «un gobierno que no les mienta».

Además, indicó que el PSOE no se siente aludido por las manifestaciones del secretario general del PP, Mariano Rajoy, sobre la concentración en las puertas de la sede popular en Génova y explicó que su partido «no ha convocado ni convocará jamás una movilización en la sede de otro grupo».

Según declaró, los dirigentes socialistas sabían desde hacía muchas horas que la principal línea de investigación policial sobre los atentados apuntaba al extremismo islámico, pero que «por sentido del Estado» no lo habían dicho, porque «nunca utilizaremos el terrorismo en la confrontación política». «Toda la verdad se acabará sabiendo», sentenció.

El ministro Portavoz, Eduardo Zaplana, respondió que el Gobierno ha actuado «desde el primer momento con absoluta transparencia», facilitando «toda la información» sobre los atentados de Madrid. Además, calificó de «imputaciones falsas» las acusaciones del PSOE al Ejecutivo.

Jóvenes sostienen velas y carteles con la palabra Paz. (elmundo.es)

Convocatoria en Madrid

La manifestación de Madrid comenzó poco antes de las 6 de la tarde. Cerca de 60 personas comenzaron a reunirse frente a la sede popular, «nadie nos ha dicho que viniésemos, estamos aquí por las víctimas y contra el PP», contaba Pilar, una de las primeras en llegar.

Según algunos de los asistentes, la manifestación fue convocada por distintos movimientos sociales vía SMS, foros de internet y mediante el boca a boca : ’A las 6. Sede PP, calle Génova, sin partidos silencio por la verdad’, ’Hoy a las 6, en Génova, exigiendo información veraz pásalo’, ’¿Jornada de reflexión ? Entonces, ¿qué hace Urdaci ?’

Ante la negativa de deslojar la zona, la Policía pidió que muchos de los allí presentes se identificasen a lo que los manifestantes respondieron gritando «Urdaci, mira mi carnet», mientras mostraban sus documentos identidad a las cámaras de los medios nacionales e internacionales allí congregados.

Algunas de las consignas más repetidas iban dirigidas contra la ocultación de información, «contra la utilización partidista de los datos». «Los medios nacionales no están diciendo la verdad», destacó en la calle un matrimonio allí convocado.

Después de unos forcejeos iniciales con la Policía, que insistía en su ilegalidad, la manifestación transcurrió de forma pacífica durante el resto de la tarde. Algunas de las consignas más coreadas fueron «También estuvimos en la manifestación de ayer», «queremos saber antes de votar», «éste es el precio del petróleo», «vuestra guerra, nuestros muertos», «no estamos todos, faltan 200».

A medida que anochecía, el número de manifestantes ha ido aumentando hasta situarse en cerca de 3.000 personas. Hacia las 23.00 horas, el grueso de los asistentes comenzó a abandonar el tramo de la calle Génova situado entre la sede del Partido Popular y la Glorieta de Alonso Martínez, al grito de «Todos a Sol a la manifestación».

En declaraciones a los periodistas, el agente de la Policía Nacional al frente de los efectivos policiales afirmó que no tiene óredenes de disolver a la masa congregada hasta las 12 de la noche.

A pesar de todo, la manifestación que se concentró en Sol durante una hora, aproximadamente, se ha desplazado hasta la Estación de Atocha. A la masa de gente se van sumando cada vez más personas en un continuo goteo.

En Atocha han confluido dos grupos distintos unos que bajaban por la calle Atocha y los otros por el Paseo del Prado. Cuando se han unido los manifestantes han comenzado a aplaudir al grito de «dimisión». En la concentración se han podido ver carteles con consignas contra el gobierno. Entre ellos uno que decía ’Aznar tu apoyo a Bush te ha salido caro : 200 muertos’, informa Roberto Bécares y Helena Fernández.

Entre los manifestantes había numerosas personas con aparatos de radio, a través de los que conocieron las palabras de Rajoy, así como la detención de cinco personas -tres de origen marroquí y dos de origen indio- en relación con los atentados del jueves en Madrid.

El boca a boca hizo que los gritos pidiendo «la verdad» y «paz» se tornarán en otros de «dimisión» o «asesinos», y también pudo escucharse el lema «la voz del pueblo no es ilegal».

Otras ciudades españolas

En Barcelona, unas 7.000 personas se manifestaron bajo el lema ’Las guerras son vuestras. Los muertos son nuestros’, para reclamar la «dimisión» del presidente del Gobierno, José María Aznar, en la Plaza Sant Jaume. Otro grupo de unas 50 personas se concentraron también, con el mismo lema, ante la sede del PP de Catalunya.

En Santiago de Compostela, ante la sede central del PP en Galicia, 1.500 personas demandaron más información sobre los atentados. El escritor Suso de Toro, que participó en la concentración, explicó que la acción la convocaron espontáneamente diversas personas del mundo de la cultura gallega mediante mensajes a teléfonos móviles.

En Bilbao, decenas de personas se concentraron ante la Subdelegación del Gobierno desde poco después de las ocho y media de la tarde en una manifestación silenciosa en la que, en los carteles, se podía leer ’Paz y verdad’.

En Sevilla, en la sede regional del PP, otras 200 personas (unos 1.000 según la CGT de Sevilla) se unieron al grito del resto de ciudades españolas, el mismo número que en Valencia, en la Plaza de San Agustín.

En Gijón, unas 300 personas salieron a la calle gritando consignas contra el gobierno y llamando «asesinos y mentirosos» a los integrantes del Ejecutivo.

Más de un centenar de personas, en su mayor parte gente joven, se concentró ante la sede del PP de Valladolid. Los manifestantes corearon frases para reprochar al PP que los muertos de la capital de España son suyos. Así, corearon cánticos como «No estamos todos, faltan 200», «Estos son vuestros muertos» o «Por vuestra culpa estamos de luto», tras lo que se produjeron unos sonoros aplausos.

Unas 200 personas se concentraron ante la sede del PP de Almería haciendo sonar cacerolas, portando pancartas y gritando lemas como ’Asesinos’ o ’Vuestra guerra son nuestros muertos’.

En Zaragoza fue escenario de otra protesta en la que se concentraron alrededor de 1.200 jóvenes reunidos ante la sede del PP después de haber recorrido en una manifestación espontánea las principales calles de la ciudad.

En Valencia fueron unas 200 personas las que se concentraron en la plaza de San Agustín para pedir «paz» y «saber la verdad antes de votar» y después se desplazaron a la sede del PP para seguir la protesta, y en San Sebastián se reunió un grupo similar.

En Palma de Mallorca se reunieron varios cientos de personas ante la Delegación del Gobierno en Baleares con pancartas con las palabras «Paz y verdad» ; a esta concentración se sumaron algunos dirigentes políticos del PSM, IU-EU y el PSIB-PSOE, en concreto la ex alcaldesa de Calviá, Margarita Nájera.

Actos similares se repitieron en Albacete, Logroño, Cáceres, Alicante, San Sebastián, Oviedo y Santa Cruz de Tenerife.