Porque no se trata de una Constitución democrática, ya que :

No surge como un proceso constituyente de los pueblos.

No establece una verdadera división de poderes (el parlamento, que será el único órgano de elección directa de la ciudadanía, sólo cumplirá una función de subordinación frente al Consejo y a la Comisión, que mantendrán la mayoría del poder legislativo y ejecutivo).


Porque no se trata de una Constitución democrática, ya que :

No surge como un proceso constituyente de los pueblos.

No establece una verdadera división de poderes (el parlamento, que será el único órgano de elección directa de la ciudadanía, sólo cumplirá una función de subordinación frente al Consejo y a la Comisión, que mantendrán la mayoría del poder legislativo y ejecutivo).




No ha sido elaborada por el pueblo europeo (de hecho evita reconocer que la soberanía reside en el pueblo). Es un tratado firmado por los poderosos de los distintos países que, de esta forma, construyen un modelo económico y político irreversible, que requerirá del apoyo de todos para cualquier reforma.

Alemania, Francia y Reino Unido se aseguran el mayor peso de las decisiones.

El libre mercado es el único “valor” europeo que se desarrolla en el texto, el resto son vagas invocaciones a bonitos principios destinados a legitimarlo. Aunque incluye la Carta de Derechos de la Unión Europea, lo hace de forma confusa, y siempre con una cláusula que asegura que los legisladores (la Cámara y el Consejo) pueden modularla a su antojo.

Además, la Constitución Europea impide la actuación de unos poderes públicos que regulen el mercado y protejan al consumidor, al medioambiente y al ciudadano de los abusos privados.Los servicios públicos no se mencionan ni una sola vez. Se han convertido en “servicios de interés económico general”, lo que implica un cambio drástico de concepto. Con el artículo II.96 (“se reconoce y respeta el acceso a los servicios de interés económico general”), ni siquiera se garantiza su acceso.La sanidad, la educación, las pensiones, el transporte, el agua, el correo, la energía…, todo quedará en manos privadas.

Obliga a todos los países a aumentar los gastos militares (artículo I-40.3), e intervenir en las guerras “preventivas”.

La UE (25) tendrá más de 1/3 de la población activa en situación precaria (19 millones en paro, 21 millones con contratos precarios, 33 millones a tiempo parcial…), sin embargo, la Constitución Europea no se plantea ningún objetivo para solucionar este problema. No aspira al pleno empleo, ni a la estabilidad laboral, ni siquiera al derecho de las personas a un empleo digno. Únicamente menciona el derecho “a trabajar” y “a buscar un empleo” (artículo II-15).Mientras, en Bruselas, 15.000 personas pagadas por las principales corporaciones transnacionales se dedican a negociar, invertir, asesorar, presionar y corromper a los organismos de la UE (sobre todo a la Comisión Europea), definiendo su política Económica.

“La unión obrará en pro de un desarrollo sostenible de Europa basado en…

una economía social de mercado altamente competitiva…”

(Artículo 1-3)

NO VOTES A LA EUROPA DEL CAPITAL