El 13 de marzo la Plataforma de Defensa del Ferrocarril de CGT, Indignats amb Renfe y la Plataforma d’Usuaries del Tren valencià, hemos convocado una concentración en la estación de Camporrobles a las 12 de la mañana, que coincide con la convocada por la Plataforma “Pueblos con el Tren”, y, así mismo, apoyamos también las concentraciones de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Xirivella, y la Asociacion de Vecinos, Encreullades Polideportivo de Aldaia, en Xirivella y Aldaia, también a las 12h, así como a las concentraciones en el resto de estaciones de Utiel a Aranjuez, en este momento crucial para la supervivencia de la línea férrea.

Desde el 25 de noviembre de 1947, en que se unió el último tramo de esta línea en Enguidanos, esta línea ha sido vertebradora de los territorios por los que pasa, contribuyendo al desarrollo social y económico.

En los últimos 35 años, las inversiones han sido prácticamente nulas, y el progresivo deterioro de la línea ha significado una constante reducción de servicio y calidad del mismo.

Desde el 25 de noviembre de 1947, en que se unió el último tramo de esta línea en Enguidanos, esta línea ha sido vertebradora de los territorios por los que pasa, contribuyendo al desarrollo social y económico.

En los últimos 35 años, las inversiones han sido prácticamente nulas, y el progresivo deterioro de la línea ha significado una constante reducción de servicio y calidad del mismo.

El constante deterioro de la infraestructura ha llevado a que los tiempos de viaje hayan aumentado a casi el doble, ya que entre Valencia y Madrid, hasta su cierre, costaban prácticamente 8h, muy superior a las 4,20h que tardaba el TALGO y el TER en los años ochenta por esa misma línea.

En la actualidad, existen limitaciones de velocidad a 20 y 30 Km/h por deterioro de la infraestructura, y entre Utiel y Cuenca, la velocidad máxima, es solo de 60 km/h, por los que tarda más de 2h en recorrer los 120 km que separan estas localidades.

Desde las diferentes administraciones, no se han tenido en cuenta las necesidades de las poblaciones de estas comarcas, que han sufrido restricciones de servicio sistemáticas, cierres de estaciones, y supresión de trenes, que se ha agravado por la pandemia del COVID-19 y de la Borrasca Filomena, que ha apuntillado la línea, y que, de no mantener una presión ciudadana hacia las Administraciones y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, corre un serio peligro de cierre definitivo.

El 1 de enero de 2020, 147 estaciones, se quedaron sin personal en toda la Red Ferroviaria, entre ellas, la de Camporrobles, con lo que ello comporta en cuanto a seguridad y calidad del servicio, sobre todo en información, salas de espera, wc, etc.

Unos días más tarde, y según acuerdo de investidura del actual Gobierno, este se comprometió a reabrir las estaciones, pero, solo lo hizo en 27 de ellas, incumpliendo claramente el acuerdo y dando una nueva vuelta de tuerca en la asfixia que sufren las zonas rurales y poco pobladas de la “España Vaciada”

En 2013, la frecuencia de trenes entre Camporrobles y Valencia, o Cuenca, era de 4 trenes por sentido, pero, con la entrada de las Obligaciones de Servicio Público (OSP) en junio de 2013, se suprimieron 40.000 trenes anuales en toda la Red, y la frecuencia quedó en 3 por sentido. Con la llegada de la pandemia, circulaba solo un tren por sentido.

Restablecida la “nueva normalidad”, la frecuencia quedó en dos servicios por sentido, pero, solo hasta la llegada de “Filomena”, que paralizó el servicio, al igual que en buena parte de la Red Ferroviaria.

Lo que denunciamos en esta Nota de Prensa, la Plataforma de Defensa del Ferrocarril de CGT, Indignats amb Renfe y la Plataforma d’Usuaries del Tren valencià es, además de la situación anterior de falta de servicio en la línea, la situación actual, que suprimió el servicio el pasado 8 de enero, y en este momento, continua sin circulaciones por este tramo, siendo el único de toda la Red Nacional que continua sin restablecerse.

Desde las Plataformas convocantes, reivindicamos la reapertura y rehabilitación de la línea, asi como, medidas encaminadas a ampliar el servicio ferroviario entre Camporrobles, Utiel y Valencia, que con una mínima inversión, si la comparamos con las obras faraónicas, podría dar un servicio imprescindible a las comarcas de interior.

Como ejemplo, podemos tomar la línea de Alta Velocidad entre Valencia y Xàtiva, construida hace 13 años y todavía no está en servicio, aunque está finalizada su construcción desde hace 9 años, o el puente sobre el río Xúquer, que se construyó en la misma fecha, y por el que no ha pasado todavía ni un solo tren, mientras a 20 metros, existen dos puentes metálicos, en la línea convencional Valencia-Xàtiva, por los que pasan 210 trenes diarios con una limitación de velocidad a 30km/h por el mal estado de los puentes.

Para ser prácticos, solamente con las traviesas que hay almacenadas desde hace décadas en la estación de Utiel, se podrían cambiar los 20 km que unen Utiel y Camporrobles, o siendo más ambiciosos todavía, con las 294.000 traviesas que se cambiaron entre Valencia y Castelló, se podían haber cambiado hasta Cuenca.

Además, la estación de Camporrobles, como última población del Pais Valencià, en esta línea, debería ser el final de la C3, o, al menos, que 2 de los 5 trenes que llegan a Utiel, podrían tener el final del servicio en Camporrobles, que pasaría a duplicar el servicio y la oferta a las personas usuarias, además, sin ningún coste económico, o mejor dicho, mínimo, ya que habría que mantener el personal en la estación de Camporrobles.

También existe una nueva espada de Damocles sobre esta línea, como es el cierre propuesto de la estación de Carboneras de Guadazaón, que dejaría las dos estaciones que quedaban abiertas, sin personal, e imposibilitando que se puedan realizar cruces de trenes y por tanto dejando el “cantón ferroviario” entre Cuenca y Utiel, mas de 120 km, sin ninguna estación operativa, lo que condicionaría el servicio y obligaría a una nueva reducción del mismo si se produce el cierre de esta estación.

Por todo ello, desde las plataformas convocantes y las que apoyan esta movilización, pedimos a toda la ciudadanía, y sobre todo a las personas usuarias, que acudan a estas concentraciones, así como a las que se convocarán a final del mes de marzo en la estación de Utiel, y en la Estació del Nord, de València, y la marcha ciclista-reivindicativa que recorrerá Utiel y Camporrobles en el mes de abril, para pedir también la reapertura, rehabilitación y un servicio intermodal que facilite el transporte de bicicletas, como complemento social y alternativa turística y económica de la zona. La bici y el tren, se complementan perfectamente y su uso compartido es clave en un futuro sostenible.

 


Fuente: Gabinete de Comunicación de CGT-PV y Murcia