La pareja tenía una hija de 2 años. El agresor, de 42 años, carecía de antecedentes por violencia doméstica y no tenía orden de alejamiento
La Guardia Civil detuvo ayer en Argamasilla de Alba (Ciudad Real) a un hombre de 42 años, identificado como R. L. S. G., como supuesto autor de la muerte por estrangulamiento de su esposa, identificada como A. I. O. M., de 39 años, y de su sobrina de 4 años. La fallecida, cuya muerte eleva a 41 la cifra de víctimas mortales por violencia doméstica, estaba en avanzado estado de gestación y tiene una hija de dos años. Según informó la Subdelegación del Gobierno en la provincia, fue R. L. S. G. quien comunicó lo sucedido al teléfono del Servicio de Emergencia de Castilla-La Mancha -112.
La pareja tenía una hija de 2 años. El agresor, de 42 años, carecía de antecedentes por violencia doméstica y no tenía orden de alejamiento

La Guardia Civil detuvo ayer en Argamasilla de Alba (Ciudad Real) a un hombre de 42 años, identificado como R. L. S. G., como supuesto autor de la muerte por estrangulamiento de su esposa, identificada como A. I. O. M., de 39 años, y de su sobrina de 4 años. La fallecida, cuya muerte eleva a 41 la cifra de víctimas mortales por violencia doméstica, estaba en avanzado estado de gestación y tiene una hija de dos años. Según informó la Subdelegación del Gobierno en la provincia, fue R. L. S. G. quien comunicó lo sucedido al teléfono del Servicio de Emergencia de Castilla-La Mancha -112.

Una patrulla de la Guardia Civil de servicio se desplazó hasta su domicilio, donde pudieron confirmar la veracidad de lo relatado, además de detener al hombre, que carecía de antecedentes por violencia doméstica y no tenía orden de alejamiento de sus víctimas.

El hombre, aunque no era natural de la localidad, llevaba muchos años residiendo y era conocido por todo el municipio puesto que regentaba un gimnasio. La fallecida trabajaba en un supermercado y era prima hermana de la directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, María Isabel Moya.

El alcalde de Argamasilla de Alba, José Díaz Pintado, mostró su tristeza y consternación por lo ocurrido y dijo que nadie hacía presagiar que algo así pudiese ocurrir puesto que « era una persona normal y educada », puntualizó. Además, señaló que cualquier violencia es « rechazable » pero « especialmente el hecho de que se haya visto involucrada una niña añade más dramatismo y dolor al suceso ». Además, el Ejecutivo castellano-manchego anunció que estudiará, en la reunión del Consejo de Gobierno de mañana, martes, la posibilidad de personarse en la acusación de este caso, según lo dispuesto en la ley de Prevención de Malos Tratos y Protección a las Mujeres Maltratadas.


Fuente: lne