La multinacional del caucho ha cometido un acto vergonzoso e inaceptable, ha despedido a Isa, una trabajadora ejemplar y cumplidora, que viene prestando sus servicios en esta fábrica desde el año 2010, y que cayó de baja en enero del 2014 debido al sobreesfuerzo realizado en su puesto de trabajo, dejándola unas secuelas y unos dolores que no remiten.

En el mes de julio de 2014, llevando ya siete meses de baja, la envían un burofax donde le indican que ha cometido una falta muy grave que desemboca en despido, acusándola sin ninguna prueba de una “bajada voluntaria del rendimiento normal de trabajo” cuando según los propios datos de la multinacional la trabajadora realizaba la producción requerida todos los días y, como es lógico, jamás había recibido ninguna queja al respecto.

En el mes de julio de 2014, llevando ya siete meses de baja, la envían un burofax donde le indican que ha cometido una falta muy grave que desemboca en despido, acusándola sin ninguna prueba de una “bajada voluntaria del rendimiento normal de trabajo” cuando según los propios datos de la multinacional la trabajadora realizaba la producción requerida todos los días y, como es lógico, jamás había recibido ninguna queja al respecto.

La jugada está clara, a ningún empresario le interesa mantener a un trabajador enfermo y se deshacen de ella sin ningún rubor, cualquier excusa que inventen les sirve, percatándose claramente de la improcedencia del despido, pero conociendo que, gracias a la reforma laboral, les costará muy poco dinero desembarazarse de cualquiera que enferme o se accidente, y por otro lado siembran el miedo y la incertidumbre en el resto de la plantilla.

La respuesta de tod@s debe ser ejemplar, la ciudad entera debe solidarizarse y apoyar a la compañera en todas las acciones que se realicen para intentar frenar a la multinacional y que dé marcha atrás frente a esta injusticia.

Porque, hoy es Isa, pero mañana puedes ser tú.

No podemos quedarnos inmóviles y mirar para otro lado, debemos reaccionar y hacer ver a la patronal que no somos máquinas de usar y tirar, que podemos reaccionar ante sus abusos y traiciones, que intentaremos todo lo posible para frenar esta injusticia y todas las que cometan los empresarios, y que debemos comprender que el poder de los trabajadores no está en nuestra fuerza de trabajo, sino en nuestra capacidad de parar la producción.

Nos explotan y exprimen al máximo y si nos lesionamos o enfermamos nos rechazan y tiran a la basura, tratándonos como a simples desechos.

Si tocan a un@

Nos tocan a tod@s

SP Metal Valladolid


Fuente: CGT Metal Valladolid