El telemarketing ha sido un sector que no ha dejado de producir durante la pandemia. Considerado como trabajo esencial, ha estado facilitando la vida al resto de la población, asegurándose de que sus necesidades en telefonía, gas, banco, etcétera fueran atendidas. En Salamanca se presta servicio para tres grandes empresas: Orange, Iberdrola y Jazztel, aunque recientemente también para HBO. Se ha hecho desde las casas de sus trabajadoras, sin que por ello se hayan resentido los balances de cuentas. Se trata de un trabajo eminentemente informático, por lo que el desarrollo de su actividad no depende de un lugar concreto de trabajo. Basta con un punto de acceso a internet y un equipo informático medio.

A pesar de ello, la empresa ubicada en el Polígono El Montalvo ha tomado la decisión unilateral de iniciar el retorno de sus trabajadoras a la nave industrial en la que desarrollan su actividad. Una nave industrial que no ha sido debidamente acondicionada, durante el tiempo que ha durado esta terrible situación, para garantizar un lugar de trabajo seguro y con una fuente garantizada de aire no viciado. Con lo que el foco de contagio que puede suponer para los meses venideros es considerable.

Las delegadas del Comité de Seguridad y Salud, en colaboración con la Inspección de Trabajo, han solicitado poder gestionar un plan de retorno que garantice la integridad de las trabajadoras. La empresa, sin embargo, ha optado por seguir adelante con el plan de retorno que se configuró al inicio de la pandemia, sin tener en cuenta las nuevas evidencias y la situación actual.

Consta, de forma fehaciente, a las delegadas de prevención que la empresa considera que la convivencia con personas de riesgo (familiares con enfisemas pulmonares, inmunosupresiones naturales o farmacológicas) no es motivo suficiente para no volver al puesto de trabajo en el centro. Así mismo, las cargas familiares y el tener hijos sin haber sido vacunado aún tampoco justifican el seguir desarrollando el trabajo en el domicilio.

Entendemos que es ésta una situación que no sólo afecta a quienes allí desarrollan su trabajo, sino también a la provincia, así como a otras cercanas como Zamora, Cáceres y Ávila, y que puede suponer un repunte de los casos serios de la enfermedad. No se puede olvidar que el total de trabajadores de la empresa es de 1500 personas, 1500 posibles futuros focos de contagio.

Como único motivo para dicha vuelta se esgrime la petición del cliente, para el 90% de la plantilla Orange Espagne S.A.U., de que así se realice, sin que se facilite ningún dato económico, infraestructural o de cualquier índole que lo justifique.


Fuente: Sección Sindical CGT Qualytel Arvato