Tal y como se puede observar en la redacción de la nota de La Jornada del 18 de mayo de 2012 dedicada al caso jurídico del preso político Francisco Sántiz López, base de apoyo del EZLN encarcelado arbitrariamente desde el 4 de diciembre de 2011 por el caso Banavil, el gobierno de Juan Sabines con la complicidad de sus medios de (in)comunicación da una nueva pincelada de maquillaje de cara a la opinión pública de su cacareado respeto a los Derechos Humanos y a su ansiada y prometida butaca pestilente en la ONU. El motivo de su ofensiva, la inevitable reacción ante el aluvión de acciones directas solidarias internacionales al amparo de la Campaña "A tumbar las paredes del calabozo".