Refugiados sirios en Ramtha (Jordania)
No sabemos cómo expresar nuestro desconsuelo ante la atroz agonía del pueblo sirio, un pueblo víctima de un auténtico genocidio consentido por la comunidad internacional. Estuvimos hace una semana en Ramtha, una ciudad jordana situada a tan sólo 7 kilómetros de Deraa, cuna de la intifada siria. Allí pudimos comprobar el drama de tantas familias expulsadas de su tierra. Se respira un ambiente de preocupación y angustia. Esto es un desastre: muerte, represión, torturas, desaparecidos y exiliados. Las cifras son incontestables: más de 9.000 muertos, 15.000 heridos, 10.000 presos y una cifra incierta de desaparecidos. Y lo peor, al menos 500 niños ejecutados. Mientras tanto El Consejo de Seguridad de la ONU no ha logrado ponerse de acuerdo para detener la sanguinaría represión. Países aliados al régimen sirio como Rusia o China vetan cualquier resolución contraria al régimen sirio.




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