Según baila el viento
La ciencia social resulta siempre más astuta a posteriori. Por eso, una vez que los hechos han pasado, al historiador le resulta mucho más fácil reconstruir las causalidades que con mayor probabilidad operaron esos resultados. Aunque, por defecto, y en este caso humano, en todo relato es difícil separar la realidad de la ficción, ya que son los recuerdos rehechos y los pasados manipulados los que habitualmente dan la razón al mejor pagador, invitando, a la vez que aleccionando, a los profanos a interpretar convenientemente la historia oficial.






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